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La España a la que vuelves

Cómo se ve España desde fuera

La diferencia está en los pequeños detalles

Por qué a veces no hace falta mucho para marcar la diferencia

El cajón de Sastre

¿Pueden hombres y mujeres ser sólo amigos? Ese y otros misterios en el cajón de esta semana

El paso de los años

Porque a veces cuando nos miramos en el espejo no reconocemos lo que vemos

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miércoles, 2 de mayo de 2012

La España a la que vuelves

 

Normalmente cuando regresas a un lugar después de un tiempo te sorprende todo lo que ha cambiado. Siempre es extraño comprobar que aunque tu memoria todo sigue igual, el lugar al que vuelves tiene poco que ver con el lugar que dejaste. No sólo hablo de lo físico, me refiero también a las personas, a las emociones, a las rutinas… todo eso que hace a un lugar ser tu lugar.

Yo ya sabía que después de estar casi un año a 9,000 kilómetros de España, separados mi tierra y yo por un gran océano, el reencuentro no sería fácil. Ya sabía que, aunque yo rememoro a menudo todo lo que deje atrás y los detalles siguen claros en mi mente, posiblemente me encontraría que, al contrario que en mis recuerdos, por España si ha pasado el tiempo.

Por suerte, ser gallega es muy útil en estos casos. Mi gente ha pasado décadas emigrando y tanto los que se fueron como los que se quedaron comprenden lo difícil del reencuentro e intentan ayudarme en el proceso. Ese es el motivo por el que no paro de escuchar la lapidaria frase, “esa es la España a la que vuelves”.

Ellos me hablan de crisis económica, de recortes, de apretarse el cinturón. Me explican que ,aunque en los últimos 10 años mi familia nunca se ha ido de vacaciones y hemos sufrido lo nuestro para pagar nuestra casa, aparentemente hemos vivido por encima de nuestras posibilidades. Me explican que la subida en las tasas universitarias, con la consecuente reducción de becas que puede hacer imposible estudiar a muchas personas que ya tienen una situación complicada, es una medida dolorosa pero necesaria, al fin al cabo ¿quién necesita estudiar si no hay quien te contrate de todas formas?. Me cuentan que el copago sanitario es un hecho, pero que no me preocupe, que no es un paso atrás sino un paso hacia el futuro y que además, los únicos que dejan de tener cobertura sanitaria serán esos inmigrantes, que total, casi no son ni personas.

Me cuentan que las manifestaciones ya no son un derecho sino un privilegio, que puedo formar parte de una organización criminal si ocasionalmente me conciertan por cualquier medio, incluido internet o cualquier otro medio de comunicación o red social, con la finalidad de alterar el orden público y que puedo ser acusada de atentar con agravantes si me resisto de forma activa o pasiva grave; pero bueno, todos sabemos que esas medidas eran necesarias, la modernez esta de las protestas se nos estaba yendo de las manos.

Me explican también que la ciencia ya no es importante, ¿quién quiere gastar dinero en investigación cuando podemos dárselo a la Iglesia? Puede que no curemos el cáncer pero nuestras almas estarán salvadas para la eternidad, eso tiene que contar para algo. Me cuentan que la lucha por la igualdad debemos dejarla para tiempos mejores, que el derecho a baja por paternidad es un vicio que hay que quitar antes de que nos acostumbremos. Me dicen, por si no me he enterado ya, que estar enfermo es un lujo que no nos podemos permitir si tenemos trabajo, pero que no preocupe que cuando me contraten de becaria no voy a cobrar de todas formas. 

Ya sabes, me dicen, esta es la España a la que vuelves. ¿Lo mejor? que quién me lo dice son los amigos que hace unos años hablaban de mejorar España, de trabajar por el progreso del país, que hablaban de montar empresas. Quienes me lo dicen son los amigos que están haciendo las maletas para irse a trabajar a Alemania, Inglaterra o a cualquier otro país donde al menos todavía tengan posibilidad de soñar con un futuro mejor. Esa es la España a la que vuelvo.

lunes, 9 de abril de 2012

Desde el espacio

vision

Siempre he pensado que los artistas son aquellos que tienen capacidad de ver la belleza donde a otros se nos escapa pero tras ver las fotos de André Kuipers he llegado a la conclusión que los artistas son también aquellos que comparten con nosotros la belleza de su mundo, que comparten cosas que nosotros mismos nunca podríamos llegar a disfrutar.

André Kuipers es un físico holandés y un astronauta de la ESA (Agencia Espacial Europea) que ahora mismo se encuentra a 400 kilómetros sobre la tierra y ha decidió compartir sus vistas con nosotros. Con nada más que una cámara de fotos y una cuenta en flickr, André Kuipers nos ha regalado su visión de la tierra a 400 km.

Si quieres ver más fotos visita su Flickr

viernes, 17 de febrero de 2012

El cajón de sastre #5

 

Los videos de la semana  son uno sobre comida y el otro sobre los derechos de autor, que conste que son más interesantes de lo que suenan

Este último video es la última parte del proyecto “Everything is a remix” y su creador va a empezar a trabajar en “This is not a conspiracy” que tiene muy buena pinta también.

Para terminar, las citas de la semana son de C. S. Lewis y Joss Whedon. Aunque los dos nos han dado personajes e hisotiras maravillosas, yo siempre le estaré agradecida a Whedon por ser uno de los primeros en demostrarme que las mujeres también podían ser las héroes.

Don’t let your happiness depend on something you may lose                                                                              (C.S. Lewis)

When we pitched Buffy the Vampire slayer, it was an odd idea for people. And not just the silly name but just the idea that we were gonna build an action horror show around a young woman without giving her, you know, the fella to come rescue her every five minutes. The one thing I had hoped to take part in was a shift in popular culture in the sense of people accepting the idea of the female hero. No just a heroine, but a hero .                                                                                                                                               (Joss Whedon)

lunes, 6 de febrero de 2012

No me gusta viajar


No me gusta viajar. Odio hacer maletas, los aeropuertos me provocan crisis de ansiedad y los lugares que no conozco me hacen sentir insegura. No me gusta viajar pero adoro conocer el mundo. ¿Crees que soy contradictoria? Nada más lejos de la verdad.
Hoy en día parece que si no dices que te gusta viajar eres menos cool, parece que lo mejor que puedes hacer con tu tiempo es ir de aquí para allá visitando todos los puntos que están en la lista de 1001 lugares que ver antes de morir y si decides que eso no es para ti, la gente te mira como si tuvieras algún problema mental grave. Yo era una de esas hipócritas que te miraba con cara de asombro preguntándose que funcionaba mal contigo, pero en el fondo yo sabía que esos viajes tampoco encajaban conmigo, porque, siendo sinceros, la única persona más nerviosa que yo en un aeropuerto es un terrorista mientras trata de pasar el control de seguridad o una embarazada dando a luz en un carrito de maletas (ha pasado, ¡que conste!) y todo ese proceso de hacer maletas, elegir ropa, reservar billetes, hoteles… me causa una alergia galopante.
                Foto de Santiago Cogolludo
Así que en mi obsesión por encajar pero sin traicionarme del todo a mi misma hace unos años decidí que no me gustaba viajar, el proceso en sí, el desplazamiento, pero que me gustaba visitar lugares nuevos. ¿Eso también sonaba cool verdad? ¿a quién no le gusta visitar el Taj Majal, la Estatua de la Libertad o la Torre Eiffel? En la teoría, la idea sonaba estupenda, pero llevada a la práctica no terminaba de funcionar. Yo siempre creí que las visitas a lugares turísticos tendrían que ser al estilo Julio César “Llegué, vi vencí”, sin embargo, cada vez que intentaba ir algún lugar de interés llegaba malamente, veía más bien poco y sin duda en mi continua pelea con otros turistas para “disfrutar” de tan hermosos lugares, a menudo perdía la batalla.
                  Foto de Elisenda Pons. Siempre puedes borrar las caras que sobran con photoshop
Pero yo soy demasiado cabezota, y en vez de darme por vencida, decidí que no era que no me gustará viajar o visitar nuevos lugares sino que tenía que estar haciendo algo mal, ¿tanta gente no podía estar equivocada verdad? Sin embargo, este último año, en el que he viajado más que nunca y lo más importante, algunas veces sola, he descubierto finalmente mi error: yo viajaba como viajaba todo el mundo cuando en realidad debería hacerlo al Andrea’s style.
Viajando sola descubrí que hay muchas formas de conocer un lugar y que todas son igualmente válidas. Por ejemplo, cuando estuve en Nueva York no visité el memorial ni pisé Liberty Island pero hablé con un pakistaní que me contó como vivió el 11S en Nueva York y vi la Estatua de la Libertad desde un Ferry mientras se ponía el sol. Mis mejores recuerdos de la ciudad, vienen de un paseo sin rumbo por las zonas menos conocidas y poco transitadas, de los extraños que te regalan cupcakes porque “tienes cara de necesitar uno” o de la gente que se sienta contigo en bancos al azar y acaba contándote historias increíbles.
Mi lugar favorito de NY. Muy típico, pero valió la pena todas y cada una de las 4 veces que lo crucé. Foto de Nacho Romero
No me malinterpretéis, aún me sigue gustando visitar todos los puntos famosos, aunque solo sea para decir, “pues en realidad no era para tanto”, pero he abandonado esa obsesión por tachar lugares de mi lista. Tal vez es que yo he madurado o simplemente he llegado a conocerme un poco mejor para saber que lo que me gusta no es viajar ni visitar lugares es conocer el mundo y cada una de las personas que están en él. Eso si, sigo odiando los aeropuertos y las aglomeraciones. Supongo que hay cosas que no cambian.
¿Y a ti como te gusta viajar?

La inspiración para este post viene de esta columna de Jessica, quien también tiene su particular forma de viajar.